Más de 160 años de historia dedicados a la elaboración de vinos de primer nivel nos convierten en una de las viñas chilenas con mayor trayectoria y líderes de la industria. Esta es una parte de nuestro intenso y apasionante viaje, uno que sin duda seguiremos escribiendo por mucho tiempo más.

Orígenes coloniales

Nuestros vinos capturan la esencia de la tradición vitivinícola de Chile, remontándose a más de 500 años a un territorio que en la época colonial fue destinado por orden del Rey de España para la producción de cepa país y moscatel, a fin de abastecer de vino a la Eucaristía y parte de la sociedad chilena. El encargado de cumplir esta misión fue Juan Jufré, conquistador español y antiguo dueño de los terrenos donde hoy se encuentra el predio Macul.

Tuvieron que pasar 300 años hasta que Matías Cousiño adquiriera las 1.000 hectáreas de la Hacienda Macul en 1856. Fue ahí, en los faldeos de la Cordillera de los Andes, que este fértil territorio alimentado por las vertientes Las Perdices y el canal San Carlos, se convirtió en el primer cimiento de la que más adelante sería una exitosa empresa familiar fundada por Luis Cousiño junto a su esposa Isidora Goyenechea, tras la muerte de su padre Don Matías Cousiño.

Nace la Viña

Al heredar las tierras del predio Macul, el matrimonio Cousiño Goyenechea se propuso concretar el sueño familiar de comenzar la producción de vino, por lo que decidieron renovar las vides que se cultivaban en ese entonces y traer desde Francia las primeras cepas insignes de la viña, que hasta el día de hoy forman parte de nuestro ADN. El Cabernet Sauvignon y Merlot fueron importados desde la región de Pauillac, el Sauvignon Verde y Gris desde la región de Martillac y el Riesling desde Alsacia, esta última una exclusiva casta de uva blanca seleccionada personalmente por Doña Isidora.

Isidora Goyenechea

Luego de la muerte de Luis Cousiño, Isidora Goyenechea asumió la dirección de la viña, convirtiéndose en una de las primeras mujeres empresarias del continente y dando cátedra de una administración visionaria e innovadora. Con la agudeza ingenieril que la caracterizaba, mejoró considerablemente las condiciones laborales de los trabajadores, estandarizó la producción de los vinos para garantizar su constante excelencia, supervisó la construcción de la icónica bodega del viñedo (encargada por Luis Cousiño) hasta su inauguración en 1878 y como huella imborrable de su inmenso legado, rediseñó el monograma familiar de la empresa. En 1898 Isidora Goyenechea fallece y su hijo Luis Arturo hereda la viña, hoy bisabuelo de la sexta generación Cousiño que encabeza la empresa.

Apertura internacional

En Cousiño Macul privilegiamos la calidad por sobre la cantidad, y tal como el vino no tenemos prisa cuando se trata de crear un producto de excelencia. Por eso, no fue casual que el trabajo de investigación y desarrollo del primer producto de exportación tardara 60 años. Luego de un trabajo exhaustivo de décadas, del mejor Cabernet Sauvignon de la cosecha de 1927 nació el primer Antiguas Reservas, que en la actualidad se continúa produciendo fiel a su emblemático estilo original.

Hitos:

  • 1994: lanzamiento del primer Blend Premium de Chile, Finis Terrae
  • 1992, mezcla de Merlot y Cabernet Sauvignon.
  • 1996: se compran 300 hectáreas en la zona de Paine para replicar los viñedos de Peñalolén. Con el propósito de mantener la identidad única de sus viñedos, se construye un invernadero de parras a través del método de selección masal.
  • 2001: comienza la producción en la nueva planta en Paine.
  • 2006: para conmemorar su aniversario nº 150 la viña lanza Lota, un vino de clase mundial que representa lo mejor del Maipo, y que conjuga tradición, historia familiar y la excelencia que caracteriza a Cousiño Macul.
  • 2020: inauguración proyecto fotovoltaico ubicado en el viñedo de Peñalolén. La instalación de estos paneles solares permiten mitigar la emisión de 200 toneladas anuales de CO2 a la atmósfera.