El sello Cousiño en los parques de Santiago | Viña Cousiño Macul

El sello Cousiño en los parques de Santiago

cousino-macul-2019 La Familia Cousiño es reconocida por el impulso que dio en el rubro industrial y en los negocios mineros y agrícolas, sin embargo, otra de sus preocupaciones tuvo relación con el desarrollo urbano de Santiago, lo cual se materializó con la construcción de los Parques O’Higgins y Forestal.

La similitud entre el Parque O’Higgins y el Parque Forestal son varias. Ambos fueron uno de los primeros espacios públicos de encuentro para los capitalinos, en la actualidad son considerados como los pulmones verdes más importantes de Santiago y detrás de su creación estuvo presente la familia Cousiño.

Ambos parques suman cerca de 100 hectáreas, amplias zonas verdes y de recreación que son ideales para hacer picnic, visitar hitos históricos y estar en contacto con la naturaleza.

El Parque O’Higgins, en sus inicios era conocido como Campo de Marte y se destinaba para ejercicios militares del Ejército. La transformación de este espacio fue posible gracias a la donación que el empresario Luis Cousiño y su señora Isidora Goyenechea de Cousiño realizaron a su amigo Benjamín Vicuña Mackenna, intendente de la época, quien tenía el sueño de convertir a Santiago en en una ciudad de jerarquía, con dos grandes proyectos: la transformación del Cerro Santa Lucía y la construcción de un parque público.

Como el presupuesto de la intendencia sólo alcanzó para cubrir el primero de estos, la familia Cousiño tomó el proyecto como propio. Así lo expresó el empresario en una carta que dirigió al Ministro de Guerra, Francisco Echaurren, responsable de los terrenos. “En medio del periodo de progreso y adelantos que atraviesa la capital de la República, se hace sentir la necesidad de un local espacioso de recreo para su población. Al presente, Santiago, embellecido con numerosos edificios, carece de un lugar de naturaleza, no cuenta con un paseo en que puedan gozar sus habitantes del aire puro y libre del campo, y que sirva al mismo tiempo de un punto de reunión de nuestra sociedad”.

El parque fue inaugurado en 1873 y fue bautizado como Cousiño, como un gesto para agradecer la donación de la familia Cousiño a la ciudad de Santiago. Su nombre se mantuvo hasta 1972, año en el que es rebautizado como Parque O’Higgins, bajo el mandato del Presidente Allende.

El Parque Forestal, en tanto, antes de acoger a los más de 6 mil 400 árboles que lo adornan, fue un lugar que se utilizó como rancho de animales y que se fue llenando de basura, una vez que terminaron las obras de canalización del río Mapocho. Sin embargo, su destino cambió cuando el Intendente de la época Enrique Cousiño, impulsó la idea de hacer un parque arbolado de uso público, para darle una cara más amable a la ciudad.

Para lograr este objetivo, en 1900 se contratan los servicios del paisajista francés Georges Dubois Rottier, quien ya había trabajado en los jardines del Congreso Nacional y la remodelación de la Quinta Normal.

De forma paralela se realizaron imponentes obras por el centenario de Chile, como la finalización de la construcción del Museo Nacional de Bellas Artes, con un estilo arquitectónico francés que le dio aires europeos al lugar.

Las obras finalizan en 1920 y el lugar se transforma en un nuevo espacio público para la ciudad, el que hasta la actualidad alberga un invaluable patrimonio histórico.

Ambos espacios son una excelente alternativa para pasear en familia o junto a amigos, lugares de encuentro que reúnen el espíritu de uno de los valores que la familia Cousiño promovió.