Los vinos frescos ganan cada vez más adeptos

Las nuevas tendencias gastronómicas están marcando un cambio de paradigma en el mundo del vino. La búsqueda de vinos frescos y ligeros sustituye a aquellos más potentes, abriendo nuevos horizontes para quienes disfrutan acompañando sus comidas con un buen vino. Los sabores frescos y sutiles de los vinos blancos invitan a beber y son más fáciles al minuto de acompañar comidas en épocas calurosas. Las mujeres también se inclinan por ellos para acompañar ensaladas y platos más livianos.   En países como EE.UU., Francia e Italia está tendencia está asentada hace ya algunos años. Por su parte, en Chile los vinos frescos tienen cada vez más adeptos y las viñas han desarrollado cepas únicas y nuevas en nuestro país. Viña Cousiño Macul ha sido parte de esta revolución poniendo en la palestra vinos notables como el  Sauvignon Gris que tiene aromas de flores silvestres, frutas cítricas y especiadas, un vino de sorprendente frescor. Otro ejemplo es el Doña Isidora Riesling que posee leves aromas a manzano en flor y a limas, un vino de muy buen cuerpo con una exquisita acidez. También están el Rosé Reserva que es un vino seco con una acidez chispeante y con baja graduación alcohólica, además del Gris Cabernet Sauvignon  que posee un suave color cobre, notas a frutas rojas maduras, una jugosa acidez y un cuerpo sorprendente para su estilo.