Desde 1564 se han cultivado viñas en el área de Macul, cuando el Rey de España transfirió la hacienda Macul al conquistador español Juan Jufré.
En ese momento, Matías Cousiño se había consolidado como un visionario y pionero dentro de un país empezando a tomar forma en la época en que recién se había independizado de España a principios del siglo XIX.
Sus esfuerzos se dirigieron a una amplia gama de proyectos industriales. En el norte del país desarrolló una de las minas de plata más ricas de Chile. Más tarde, construyó la primera planta para fundir cobre.
Después se embarcó en el ambicioso proyecto de construir una línea de tren entre Copiapó y Caldera para poder así transportar los minerales hacia el puerto. Tiempo más tarde, expandió sus actividades hacia la minería del carbón en el sur del país.