Con no más de 100 personas, un conjunto de cámara ejecutando autores barrocos y la centenaria bodega subterránea vestida a todo lujo, calefacción incluida en un día de frío y lluvia, fue el marco en que Cousiño Macul presentó su nuevo vino ícono, Lota.
El aperitivo, champagne Pol Roger, bocados de centolla y ostras. La entrada, foie-gras fresco a la sartén acompañado de Antiguas Reservas Chardonnay , y como plato de fondo un espectacular risotto de quínoa acompañando chuletitas y solomillo de cordero en su jugo. El postre, berries confitados en almíbar, oscuros y aromáticos como el vino.
Las 100 personas se componían principalmente de importadores de Cousiño Macul europeos norteamericanos y latinoamericanos, un selecto grupo de wine writers americanos y los mejores periodistas especializados chilenos.
|