Seguimos celebrando. Ahora estrenamos nuevas añadas en medio de las actividades de conmemoración de nuestros 150 años.
En un almuerzo cargado de recuerdos y en el que el presidente de la viña, Arturo Cousiño, incluso descorchó dos vinos de larga guarda –Antiguas Reservas Cabernet Sauvignon 1956 y un Semillón de la misma fecha-, el enólogo Matías Rivera fue presentando una a una las nuevas cosechas.
Los primeros fueron el Sauvignon Gris y Doña Isidora Riesling, ambos de la vendimia 2006. Cada uno en su estilo, estos vinos se han transformado en un sello de la bodega, y en su versión más reciente, demuestran todo el potencial de un año que Rivera califica como “refrescante”.
A los blancos siguieron dos ejemplares de Antiguas Reservas: un Cabernet Sauvignon 2004 y un Merlot 2005, el primero de esta cepa que se etiqueta bajo esta línea. Considerada como la gama emblema de la bodega y con una historia que se remonta a 1927, estos vinos se caracterizan por la elegancia y complejidad, pero sin perder el protagonismo de la fruta.
Al final fue el turno de Finis Terrae 2004, una mezcla de 60% de Cabernet Sauvignon y 40% de Merlot elaborada para alcanzar su esplendor en 6 u 8 años. Este vino destaca por sus taninos finos y excelente concentración, un fiel exponente del Valle del Maipo. “Quedamos muy contentos con la complejidad y estructura exhibidos por nuestros tintos”, explicó el enólogo.
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